Necesito recuperar libertad, seguridad y privacidad interactiva
Maria Suarez Toro
Estoy buscando una persona que sepa mucho del mundo cibernético del sistema LINUX, las aplicaciones y las plataformas de os COMMONS, para ofrecerle un mes de trabajo y descanso combinado:
(1) descanso en cuarto propio en mi Residencia «Casa Marina»en la playa en el Caribe


(2) trabajo en computadora para ayudarme
y capacitarme a migrar a LINUX en mi instituto
y sus expresiones cibernéticas.
(3) le prometo enseñarle a bucear, en reciprocidad por hacer eso conmigo.


Descripción
Esa es mi OFERTA en reciprocidad por ayudarme a cambiar de rumbo cibernético para poder recuperar mayor libertad, seguridad y privacidad interactiva.
Tengo una idea (no es solo mía, pero soy yo la que la estoy soñando) de reconstruir mi relación con las redes sociales y el mundo digital para poder seguir usándolo sin que solo me use a mi, o que me mate en vida, aniquile mis relaciones y dejarme sin recursos para vivir por estarles pagando por usarme a mi.
Quien soy
Soy Maria en el Caribe de Costa Rica, activista, periodista, comunicadora, buceadora, escritora y sobre todo, feminista humanizadora … o humanista – que sería la forma correcta de decir que sigo creyendo que podemos re-encontrar y re-vitalizar mejores maneras de estar en este mundo para re-encontrarnos con lo que verdaderamente somos como especie maternal, gregaria y a veces “sapiense”. una forma de vida entre todos y todo nuestro entorno para vivir a plenitud, contribuyendo a su equilibrio planetario.
Soy de la generación de quienes nacimos en el 48: sin tecnologías digitales todavía, vimos nacer los aparatos de radio de transistores que nos permitían a las mujeres llevar el aparato de cuarto en cuarto, como compañía mientras barríamos, cocinábamos, sanábamos, limpiábamos, estudiábamos, amábamos y soñábamos con las imágenes e imaginarios que escuchábamos en la cultura oral de los tiempos.
Fui maestra y profesora, especialmente de alfabetizacion de asultos y adultas y de preescolar, con lo cual la oralidad y el conocimiento enraizado en la vida sigioeron siendo mi norte, porque mis alumnos y alumnas leian y escribian desde la vivencia, mas que desde las cabezas.
Soy de la generación que vio llegar a nuestras casas la televisión. Aquella “radio” con imágenes que nos llevaba, sin tener que usar mucha imaginación, a lugares lejanos y acontecimientos a full color y eventualmente a conocer acontecimientos en tiempo real.
Soy de la generación que conoció el emergente nacimiento de la cibernética o lo que eventualmente llamamos “nuevas tecnologías digitales”, tan personalizadas que inundaron el mundo y nuestros mundos en todos los sentidos.
Pero fueron esas que en su primer momento de las últimas dos décadas del siglo pasado eran parte de los comunes en el Planeta.
Lo sé, y lo digo sin duda: FUERON PARTE DE LOS COMUNES en un primer momento. Porque aunque se dice que nacieron de lo militar, yo conocí a los estudiantes y profesores universitarios que – a su manera y paralelamente a lo militar – ya habían puesto dos computadoras a comunicarse de una aula a otra en California.
Lo se porque estuve en ellas como activista y comunicadora feminista en las luchas por un acceso global a las comunicaciones sociales para poder estar en ellas con voz no solo escuchando y viendo los toros desde la barrera.
Lo sé porque estuve en la primera conferencia mundial sobre las nuevas tecnologías en Ginebra a finales del siglo pasado. En ese tiempo el ciberespacio era un mundo en disputa por mantener las tecnologías de comunicación como parte de los comunes, y quienes luchaban por expropiárnoslas para privatizarlas, mercantilizarlas y esclavizarnos a ellas.
Ellas ganaron y estan ganado en un corto tiempo, pero no todo está perdido. Si bien la humanidad ha perdido su rumbo en el planeta, cada vez veo más gente, más pueblos y más actores en resistencia.
Los trazos de libertad y apropiación del espacios público de expresión todavía tienen adeptos y adeptas y tienen plataformas, aplicaciones y experiencia, resiliencia y sed de libertad para usarlas para el bien común de la humanidad re-humanizansose.
Quiero ser también parte de esa resistencia. He construido colectiva e individualmente: expresión propia – individual y colectivamente – en redes sociales, he diseñado y publicado paginas webs, he inventado con otras mujeres una radio en internet que fue la primera hecha por mujeres en el mundo.
Hoy día, cotidianamente, COTIDIANAMENTE, uso un celular. Un aparato del tamaño de mi mano que ha consolidado la presencia de la radio, de la TV, de los trámites para casi todo. Que ha marcado las conexiones afectivas con mis más lejanos familiares y amistades, demasiadas veces alejándome de los más cercanos, simplemente porque el ciberespacio corporativizado y feudalizado lo ha amalgamado CASI TODO por sus canales promoviendo la adiccion a la dependencia y co dependencia.
Y es tan parte de mi vida cotidiana que de aposento en aposento en mi casa, de mar a mar en mi trabajo y de tierra en tierra en mi vivir terrenal y cibernético, ya no puedo imaginar mi vida sin el celular.
Pero porque ha incluido tanto de mi vida que no me puedo imaginar sin su presencia, quiero salvarme de que me invada lo que me queda fuera de su influencia y zafarme de la adicción y control.
No se si es posible, pero quiero tratar. Tratar de lo simple a lo complejo, tal y como he construido mi vida – personal y colectivamente – hasta ahora.
Lo primero es recuperar sistemas de fuente abierta, como parte de los comunes.
Se busca: solicitud y oferta de reciprocidad
- Un mes de alojamiento y desayuno, a cambio de ayudarme a migrar a LINUX en mi computadora MAC, donde tengo los sistemas corporativos y feudo-tecnológicos que quiero ABANDONAR lo más pronto posible.
- Buscar hosts seguros, gratuitos y públicos para mi página web, mis blogs y mis videos.
- Después de haber logrado eso, enseñarme a colocar en la web, los links a los contenidos de un blog y los videos que produzco.